Puente de Durana
La primera referencia histórica sobre la existencia de un puente sobre un importante paso del Zadorra, se remonta hasta 1587. En este año, y tras comprobar su mal estado se iniciaron los trámites para su reparación. No obstante, tanto en los trámites para la reparación de aquella época como en ocasiones posteriores hubo problemas ya que las instituciones no se ponían de acuerdo por diferentes motivos.

En documentos de 1798 se puede comprobar que el puente inicial no es el mismo que el de la actualidad ya que en aquella época se describía como "con cuatro arcos crecidos y tres pequeños" y el actual, reconstruido totalmente unos años más tarde, tiene cinco arcos rebajados de trazado idéntico con diferencias dimensionales muy reducidas. El diseño de las pilas, así como el de sus tajamares ahusados y sus espolones, reafirman esta reconstrucción no documentada por el momento, pero que ha de remontarse a comienzos del siglo XIX. Nos encontramos, por tanto, ante una obra de traza fuertemente conservadora, con arcos de medio punto poco rebajados, tajamares de planta ojival y espolones rectangulares alcanzando la línea de la rasante y aparejo que, salvo en roscas y esquinales, es básicamente de mampuesto. Actualmente ha perdido sus pretiles originales, siendo sustituidos por un barandado de cementos.
