Etnografia
En Ziriano confluían varios caminos: el que venia de Vizcaya por barazar y, tras pasar por Elosu, Nafarrate y Betolaza, llegaba a Ziriano. Desde aquí se podia ir directamente a Vitoria o hacia la Rioja por Mendiguren, La Puebla de Arganzón... Junto a Ziriano en uno de los caminos se encuentra la ermita de San Roque, santo peregrino y protector de los viajeros (nos confirma que fue un lugar de paso, con muchos viajeros ) y la ermita de San Antón, protector de los animales ( ermita en la que se encontraban los arrieros y trajinantes).
De los 20 vecinos que había a mediados del siglo XVI, dos eran escribanos y seis eran mulateros o arrieros. Se hallaban integrados en las diversas cofradías de mulateros y trajinantes del entorno : las de San Antón de Legarda y Nuestra Señora la Antigua de Mendiguren, la de Santa Maria de la Asunción de Arróyabe, la de los Traxineros de Nuestra Señora de Vetolaça.
A mediados del siglo XIX dice Madoz en su diccionario: "Ademas de la agricultura se conoce la arriería, llevando a su retorno pescado fresco a Haro y otros pueblos de Castilla; en este tráfico se emplean sobre 50 machos que componen 11 recuas".
En 1872 los vecinos manifestaron al Diputado General la escasez de recursos con que cuentan para sostener al cura "los pocos que han quedado desde que falta el transporte de fresco que era antes el medio de sostenerse de estos pueblos".
Los de Ziriano, en unión de los de Betolaza y Nafarrate, disfrutaban del monte Ayago en la jurisdicción de Villarreal. De él sacaban las suertes foguearles, maderas para construir o reparar las viviendas, materiales para las obras de la parroquia...
Con Betolaza y Buruaga disfrutaban de los pastos del monte de Ciraobaso. Los vecinos de Ziriano llevaban a pastar sus ganados a la fuente de Muruiturri en el camino que van de Buruaga a Nafarrate.
